lunes, 24 de septiembre de 2007

GUERRA CIVIL ESPAÑOLA: (2ª parte) ... y hace 70 años también hubo una contrarrevolución (Junio 1937 - Abril 1939)


En la primera parte de este artículo, el cual es recomendable leer antes de empezar con esta segunda, vimos cómo en la Guerra Civil española dentro de la zona antifranquista el bloque burgués-estalinista (compuesto por los estalinistas del PCE, los socialistas de derecha de Prieto y Besteiro y los republicanos de Azaña) consiguieron parar la revolución que el bloque revolucionario (de los anarquistas de la CNT, los socialistas de izquierda del sector caballerista del PSOE y los marxistas antiestalinistas del POUM) no pudieron o no supieron acabar.

Concluía aquí el periodo de auge revolucionario que se extendió desde el 19 de Julio de 1936 hasta Mayo de 1937.

A partir de Junio de 1937 en la zona “republicana” la contrarrevolución del bloque burgués-estalinista se impuso definitivamente. La liquidación de la revolución condujo en última instancia a la pérdida de la guerra frente a las tropas nacionales o franquistas.

El Gobierno Negrín-Stalin fue el gobierno de la contrarrevolución que acabó con la situación de doble poder que imperaba hasta mayo del 37, fue el resultado de la derrota de la clase obrera en las Jornadas de mayo.
Negrín fue el hombre de consenso entre socialista de derecha, republicanos y estalinistas. Defendió los intereses internacionales de la URSS y Francia e Inglaterra contra la revolución obrera, como correlato a los intereses locales del PCE y los de Prieto y Azaña respectivamente. Negrín había sido meses antes el ministro de Hacienda que envió el oro de las reservas españolas a Moscú.
Su objetivo era consolidar el estado capitalista republicano que había hecho añicos la revolución del 19 de Julio.

El Gobierno Negrín-Stalin y la represión de la revolución
Para aplastar definitivamente la revolución el Gobierno Negrin-Stalin se sirvió de la represión. Ejemplos de ella fueron el asesinato de los poumistas Andreu Nin y Kurt Landau, de anarquistas como Bernini y de los trotskistas Moulin y Wolf. El POUM, el partido con un programa más revolucionario, fue sometido a un proceso de ilegalización similar a los que Stalin estaba llevando a cabo en Moscú en aquellos años contra la vieja guardia bolchevique que había hecho la revolución de octubre de 1917.

El Servicio de Investigación Militar, el Ejército y la policía estaban en manos del PCE y los técnicos y consejeros enviados desde la URSS. Éstos eran los resortes de la represión junto a la NKVD o GPU, policía política estalinista enviada desde Moscú. En las cárceles de la zona republicana había casi más revolucionarios que fascistas. La actividad de las checas extraoficiales de los estalinistas contribuyó a ello.

A pesar de toda esta situación adversa el bloque formalmente revolucionario todavía podría haber resucitado la revolución si los socialistas de izquierda del sector de Largo Caballero del PSOE y los anarquistas de la CNT-FAI hubiesen tenido una orientación clara y decididamente revolucionaria. El POUM, ya ilegal, no era lo suficientemente grande y sólo contaba con unos miles de militantes.

Había otros pequeños grupos revolucionarios sin incidencia o con una incidencia insuficiente, como los Amigos de Durruti (de Jaume Balius), pero sólo eran unos cientos, o los 2 minúsculos grupos trotsquistas, el Grupo Bolchevique Leninista-Le Soviet (de G. Munis) y la Sección Bolchevique Leninista de España (de Fosco) que sólo contaba con unas decenas, o los bordiguistas de la fracción italiana de la Izquierda Comunista, también con sólo un par de decenas. Nada pudieron hacer estos pequeños grupos revolucionarios para que el bloque revolucionario tomara de nuevo la iniciativa.

El Programa del Gobierno Negrín-Stalin
La base del Gobierno Negrín-Stalin era el “Programa de los 13 puntos” que acabó con los comités-gobierno potenciando el estado burgués republicano, especialmente cruel fue la disolución del Consejo de Aragón a manos de las tropas del estalinista Líster.

Este gobierno acabó también con las milicias obreras potenciando el Ejército Popular burgués, las armas que enviaba la URSS no sólo eran destinadas a combatir al ejército franquista sino que también fueron utilizada contra estas milicias revolucionarias del campo republicano.

Y acabó con las colectivizaciones, es decir, Negrín expropió a la clase obrera entregando las tierras y fábricas a sus antiguos propietarios, burgueses y terratenientes. En suma, el objetivo de Negrín era hacer retroceder la revolución obrera que en el campo y la ciudad había tenido lugar desde el 19 de julio del 36.

Con el gobierno Negrín-Stalin se dio un vuelco a la concepción de la guerra. Dejó de ser una guerra de clases entre la revolución y la contrarrevolución para pasar a ser una guerra entre dos formas de Capitalismo amparados por dos 2 ejes internacionales, el de Berlín-Roma por un lado, y el de Londres-París-Moscú por el otro. La guerra fue considerada desde entonces una guerra de "independencia nacional", de unión de todas las clases, contra el enemigo invasor, Italia y Alemania.

Golpe de Estado de Casado-Miaja-Besterio de marzo de 1939
Para entender la recta final de lo que acontece en la zona republicana hay que tener en cuenta el contexto internacional.
El periodo que se extiende desde el último trimestre de 1938 hasta el fin de la guerra en abril de 1939 viene determinado por 2 pactos, el pacto de Munich de septiembre del 38 y las consecuencias de éste hacia el giro que supondrá el pacto secreto Hitler-Stalin.

El Pacto de Munich entre Alemania-Italia y Francia-Inglaterra se hizo necesario tras la crisis germano-checa para asegurar una paz internacional que, por ahora, convenía a todos. Una de las prendas de este pacto fue España. Francia e Inglaterra reconocen a Franco y apuestan por una capitulación de la República. El objetivo es la búsqueda de un acuerdo con Franco a costa de la derrota republicana.

En el lapso de tiempo de estos meses que trascurrirán entre el Pacto de Munich y el de Hitler-Stalin se produce como consecuencia el momentáneo desencuentro de la alianza de Francia-Inglaterra con la URSS, cuyo correlato en España fue la ruptura momentánea en el seno del bloque burgués-estalinista de los socialistas de derecha y los republicanos con los estalinistas del PCE.

El resultado de este desencuentro fue el Golpe de Estado de Casado-Miaja-Besteiro (con colaboración del sector del anarquismo de Cipriano Mera) para forzar una paz con Franco sin contar con el PCE. Esta capitulación tenía por objetivo la búsqueda de un armisticio.

Unos meses después, se daban los pasos para el Pacto secreto Hitler-Stalin, directamente determinado por el movimiento de Francia e Inglaterra en el Pacto de Munich. Nuevamente una de las prendas fue España: la URSS reconoce también a Franco y es partidaria de forzar la capitulación. Es en estos momentos cuando la URSS deja de enviar armas a la República. Y es entonces cuando se reencuentran las posiciones dentro del bloque burgués-estalinista entre estalinistas y republicanos y socialistas de derecha.

Tras el Pacto secreto Hitler-Stalin los dirigentes del PCE, por orden de Stalin, no hablaban ya contra la Junta de Casado. La URSS dejó a su suerte a la República capitalista, a la que tanto esfuerzo había dedicado para evitar una revolución que estorbaba a sus intereses internacionales. Las bases comunistas, ignorantes del pacto secreto de sus dirigentes, se opusieron, ya sin remedio, a la Junta de Casado a unos días de que las tropas de Franco penetraran en Madrid.

La revolución fue traicionada, la república fue vendida y la guerra perdida definitivamente. Franco, negándose a negociar con Casado una derrota pactada, aplastó lo que quedaba de la zona de las izquierdas e impuso su cruel dictadura que duraría 40 años.

41 comentarios:

rafa hortaleza dijo...

Negrín fue de los pocos que mantuvo el ánimo de lucha. Ojalá hubieran acabado con los despropósitos de la CNT antes... quizá la república hubiera sobrevivido. ¿EL POUM? ¿y a quién le importaba el POUM? Solo a Stalin (y al PCE) por su paranoia antitroskista... Un saludo

ventanas del falcon dijo...

A Rafa:
Ya veo cómo Negrín mantuvo el ánimo, reprimiendo las conquistas revolucionarioas del 19 de Julio de 1936 y convirtiendo la zona donde el golpe militar no había triunfado en un régimen capitalista burgués en una época en la que el socialismo estaba a la orden del día.
¿la revolución? ¿a quién le interesaba la revolución? al PCE NO.
Un saludo.

rafa hortaleza dijo...

no, al PCE no le interesaba la revolución, le interesaba ganar la guerra porque ¿sabes? es como la fábula de los galgos y podencos. Al final llegaron y eran dobermans que se comieron a las liebres, los conejos y los gazapillos...

ventanas del falcon dijo...

No se podía ganar la guerra sin hacer la revolución!!!!!!!!

Un falso debate es contraponer la prioridad de la guerra frente a la revolución, como postulaban el bloque burgués-estalinista, a la simultaneidad de la guerra y la revolución, tesis del bloque revolucionario de cenetistas, socialistas de izquierdas y poumistas.

La solución es la tesis de la Guerra revolucionaria de un ejército rojo centralizado que defendiese las conquistas del 19 de julio, única forma en la que la clase obrera estaría motivada para luchar contra los nacionales.

Los obreros del campo y la ciudad luchaban contra los franquistas en defensa de una vida digna sin opresión, y no por volver a un régimen burgués, democrático pero igual de capitalista que el autoritario que impondrían los nacionales.

rafa hortaleza dijo...

la historiografía ha analizado esto ampliamente. Las únicas bazas bélicas de la República fueron cuando el ejército republicano se conformó en un ejercito popular que servía a un gobierno. La "revolución" (entrecomillo porque no creo que fuera tal) no sólo propició que la República no tuviera más apoyo que el de la URSS sino que se manifestó inoperante en lo militar.

Un ejercito era necesario. El orden republicano era necesario.

Tuvimos una oportunida de ganar, no por los anarquistas que además, para su vergüenza, fueron utilizados como fuerza aramada en el golpe de estado de Casado... lástima... propiciaron el advenimiento de Franco ellos, esos revolucionarios de la FAI/CNT...

Nuestra historia es triste, no exenta de episidios negros. Como el del POUM y el PCE, pero te digo en la guerra civil la fracción anarquista hizo muchas cosas la mayoría de ellas no favorecieron la victoria de la República.

Hay poco que analizar: la historia ya nos lo ha enseñado todo.

ventanas del falcon dijo...

Otro debate falso es la contraposición que se quiere establecer entre el Ejército Popular (que el poder burgués construyó mientras él mismo se estaba reconstruyendo) y las milicias obreras. El debate no está en si el mando único de un ejército es superior a la dispersión de las milicias, que por supuesto lo es.

El problema es a quién defiende ese Ejército y la cuestión del Estado. ¿Ese Ejército Popular defendía a la revolución en curso (que, por supuesto, existió) desde Julio del 36 o a la reconstrucción del estado burgués que estaba teniendo lugar? Obviamente defendía lo segundo.

Un ejército era necesario pero no un ejército popular que luchase contra las conquistas de la revolución(colectivizaciones,control obrero producción, ...). Se necesitaba un ejército rojo que garantizase esas conquistas. Asesinos como, por ejemplo, Líster se pasaron por la piedra a los revolucionarios que defendían esas conquistas en Aragón.

Sólo con la revolución se podía ganar la guerra.

rafa hortaleza dijo...

el quid de la cuestión es ese: un ejército operativo o unas milicias inoperantes.

El problema no era qué defiende el ejercito republicano vs las milicias, el problema es que o se ganaba la guerra o todos a la fosa, carcel o exilio. Y así fue.

Las milicias anarquistas se constituyeron en un impedimento para aquello. Curiosamente luego formaron parte activa del golpe reaccionario de Casado... eso sí que es una paradoja...

¿Revolución en Aragón? Ensoñaciones que duraron lo que dura una guerra...

rafa hortaleza dijo...

consituir un "ejercito revolucionario" era simplemente imposible ya que la casi totalidad de los militares republicanos no eran ni comunistas ni mucho menos anarquistas. "La fabula de los galgos y podencos".

¿Que triste papel el de Cipriano de MEra y otros anarquistas dejando a Franco en bandeja a tantos y tantos militantes de izquierda no?

Anónimo dijo...

Los hechos demuestran clsramente que la republica no fue sino un vehiculo para derrocar la monarquia primero y alcanzar la revolucion socialista en ultimo extremo.
El intento de 1934 en asturias fue determinante para alertar a las derechas mas recalcitrantes en aquel momento historico,el levantamiento militar de los generales era inevitable, ademas de previsible, que se hizo al respecto?

rafa hortaleza dijo...

@Anonimo: lo que dices simplemente no es cierto. Basta con consultar la historiagrafía independiente.

ventanas del falcon dijo...

A Rafa:
La correlación de fuerzas entre revolucionarios y no revolucionarios al principio de la guerra civil era aplastantemente a favor de los primeros. El papel del PCE y la URSS fue revertir esa correlación en contra de larevolución. Al final el pCE en eso ganó. Por eso perdimos la guerra.

ventanas del falcon dijo...

A Rafa:
Respecto al golpe de los Casado-Miaja-Besterio-Mera de marzo de 1939, fue un intento de buscar una paz con (capitular ante) Franco sin contar con el PCE.

Es un breve episodio de desencuentro en el seno del sector burgués-estalinista (estalinistas, republicanos y socialistas de derecha). El PCE se reencontraría con estos traidores cuando se empezaban a dar los pasos para el Pacto secreto Hitler-Stalin, directamente determinado por el movimiento de Francia e Inglaterra en el Pacto de Munich.

Nuevamente una de las prendas fue España: la URSS reconoce también a Franco y es partidaria de forzar la capitulación. Es en estos momentos cuando la URSS deja de enviar armas a la República.

Anónimo dijo...

Es curioso que 70 años después los del PCE son ahora más radicales de lo que lo fueron en la Guerra Civil.

Es curioso cómo los herederos del revolucionario POUM son ahora unos socialdemócratas.

ventanas del falcon dijo...

A Anónimo:

Sin estar de acuerdo con las definiciones que das de "radicales", socialdemócratas",... una cosa sí digo:

1936-39 era una época revolucionaria, la situación estaba madura para la revolución. Y de hecho hubo una revolución en la Guerra civil española, por mucho que algunos interesados la niegen.
El PCE no es que no estuviera a la altura de la época para actuar como debería haberlo hecho, sino que actuó exactamente al revés, como un grupo contrarrevolucionario.

Ahora, en el siglo XXI, la clase trabajadora está a la defensiva, no hay una situación de movilización de masas, el número de horas de huelga es escasísimo si lo comparamos con las de la transición o los años 30. Las luchas de los trabajadores son defensivas no ofensivas. Lo revolucionario ahora es abogar por el Frente Único de las izquierdas políticas y sindicales contra la derecha, abogar por la unidad de acción en las luchas y conseguir pequeñas reformas que den confianza a los trabajadores.
El ser revolucionario de boquilla ahora no tiene mérito. Ahora toca una etapa de acumulación de fuerzas paciente a la espera de que la correlación de fuerzas y la conciencia trabajadora cambie. Esa es nuestra tarea esta etapa.

Y yo, sí, me reclamo heredero de la tradicióon poumista.

rafa hortaleza dijo...

lo siento "POUMista", pero hay que ver que 70 años después no hemos entendido la inutilidad de una revolución no concluída en una guerra no ganada... Un saludo fraterno.

ventanas del falcon dijo...

En una cosa tienes razón: Como dijo Just "Quien hace revoluciones a medias cava su propia tumba".

Podemos hacer crítica de los sectores que no pudieron o no supieron acabar la revolución, a los que muchos historiadores llaman EL BLOQUE REVOLUCIONARIO (compuesto por los anarquistas de la CNT, los socialistas de izquierda del sector largocaballerista del PSOE y los marxistas antiestalinistas del POUM).

Pero una crítica más incisiva debemos hacerla a los sectores cuyo cometido dentro de la zona antifranquista era parar la revolución, a los que muchos historiadores llaman EL BLOQUE BURGUÉS-ESTALINISTA (compuesto por los estalinistas del PCE, los socialistas de derecha de Prieto y Besteiro y los republicanos de Azaña).

Si la revolución se hubiese llevado a término, seguro que la guerra la hubiéramos ganado.

Recomiendo las secciones de LINKs de este blog tituladas HISTORIA y ARTÍCULOS DE FONDO. También la de PENSAMIENTO.

Un abrazo.

rafa hortaleza dijo...

que no: sin armas, sin el apoyo de la URSS, sin el ejército populas, sin el apoyo de las "democracias occidentales", sin los militares leales a la república... sólo con las milicias anarquistas y del POUM no se ganaba ninguna guerra como se demostró sobradamente en Madrid, Aragón... no te engañes.

ventanas del falcon dijo...

La guerra se hubiese ganado si la revolución comenzada se hubiese acabado. El apoyo de todo la clase obrera internacional nos hubiese sido mucho más importante que el apoyo de los gobiernos de los países capitalistas y las armas a cuenta gotas de una URSS que solo dia armas cuando la reolución se empezaba a reprimir. Te recuerdo que mientras Italia y Alemania intervinieron de parte de la zona nacional el 24 y 25 de Julio, es decir 5 días después del inicio de la Guerra, la URSS sólo intervino en octubre, 3 meses después, cuando se daban ya los pasos hacia la reconstrucción del poder burgués y se aplastaba en la zona antifranquista la revolución obrera.
La URSS condicionó su intervención al aplastamiento de la revolución, de la que fue su principal verdugo en el seno de la zona republicana.


Las armas que enviaba la URSS no sólo eran destinadas a combatir al ejército franquista sino que también fueron utilizada contra estas milicias revolucionarias del campo republicano.

ventanas del falcon dijo...

Como no se gana una guerra es haciendo lo que se hizo:

Negrín (el paladín del PCE) expropió a la clase obrera entregando las tierras y fábricas a sus antiguos propietarios, burgueses y terratenientes. En suma, el objetivo de Negrín era hacer retroceder la revolución obrera que en el campo y la ciudad había tenido lugar desde el 19 de julio del 36.

Con el gobierno Negrín-Stalin se dio un vuelco a la concepción de la guerra. Dejó de ser una guerra de clases entre la revolución y la contrarrevolución para pasar a ser una guerra entre dos formas de Capitalismo amparados por dos 2 ejes internacionales, el de Berlín-Roma por un lado, y el de Londres-París-Moscú por el otro. La guerra fue considerada desde entonces una guerra de "independencia nacional", de unión de todas las clases, contra el enemigo invasor, Italia y Alemania.

Así no se gana una guerra

ventanas del falcon dijo...

Hago crítica también del bloque revolucionario. La Revolución fue una tarea incompleta:

Desde julio de 1936 a mayo de 1937 hubo en la zona "republicana" una situación de doble poder que no se decantó finalmente hacia el triunfo de la revolución. Faltó coordinar los comites-gobiernos locales y las colectivizaciones en un estado obrero, y las milicias obreras en un "ejército rojo" obrero.

El intento más aproximado de afianzar un poder revolucionario por encima del atomizado poder local fue el Comité Central de milicias Antifascistas, que finalmente cedió ante la Generalitat.

Las colectivizaciones fueron un gran paso, pero los que no creemos en el socialismo en un solo país, tampoco podemos creer en el socialismo en un solo pueblo. No bastaba con colectivizar los bienes sociales (tierra, fábricas,…) Faltaba una política de conjunto, de dirección de la economía, es decir, un estado obrero que sustituyese a la República burguesa y planificase la economía y centralizase las economías desperdigadas, las colectivizaciones.

La Revolución fue una tarea incompleta.

rafa hortaleza dijo...

lo que tú denominas "la revolución" fue el mayor desastre sucedido en el campo republicano y en parte, causa de la pérdida de la guerra.

Sin oficiales profesionales no hay ejército, sin la URSS no había armas. Sin ejército y sin armas no se podia ganar la guerra.

Las colectivizaciones fueron muy bonitas pero inoperantes militarmente. Ahí está el frente de Aragón como ejemplo.

Había que crear un ejercito y regenerar el poder republicano. Los que se oponían a esto eran enemigos.

La inoperancia de las milicias en una guerra de maniobra y no de posiciones quedó acreditada en multitud de episodios tristes.

Fue la CNT/FAI quienes hiceron de fuerza de choque en la traición de Casado...

La clase obrera se movilizó ---> Brigadas Internacionales. Muy valiosas pero sin armas, tampoco hubieran podido hacer nada.

La revolución anarquista fue una fiasco con trágicas consecuencias para todos.

La pena es que no podamos, 70 años más tarde, asumir todos aquellos errores... incluído en la traición Casadista donde los anarcos tuvieron una ignominiosa participación... no es verdad, el punch de Casado supone la rendición incondicional. Punto. No hay nada más que añadir. Miles y decenas de miles de combatientes republicanos entregados a Franco. Ignominioso.

La URSS entrega en octubre armas modenas a la república; El Estado debía reconstruirse para ganar la guerra, lo demás, brindis al sol me temo...

Un saludo

ventanas del falcon dijo...

Contesto a los titulares de Rafa uno por uno.

- La causa de la pérdida de la guerra no fue la Revolución. Al contrario, se perdió la guerra por que la revolución abortó. Y el PCE fue uno de las causas de este aborto.

- El problema fue que el ejército que se hizo, El Ejército Popular, defencía intereses contrarios a la clase obrera. Hacía falta un ejército, sí. Pero que defendiese a la clase obrera y las conquistas revolucionarios. No que las masacrase.

- A las colectivizaciones les faltó coordinarse entre sí. Faltó una dirección revolucionaria con un programa marxista revolucionario. No bastaba con colectivizar los bienes sociales (tierra, fábricas,…) Faltaba una política de conjunto, de dirección de la economía, es decir, un estado obrero que sustituyese a la República burguesa y planificase la economía y centralizase las economías desperdigadas, las colectivizaciones.

- Te has retratado. Dices que eran ENEMIGOS los que querían construir un estado obrero!!! Por lo tanto eran AMIGOS (PCE y cía) los que reconstruyeron el estado burgués a base del terror contra los revolucionarios.

- La CNT/FAI, con la que no estoy de acuerdo en casi nada, NO fue la punta de lanza del golpe de Casado. Sólo una fracción minoritaria, la de Cipriano Mera, apoyó a Casado, Besteiro y Miaja. Sí, Miaja, que junto a Rojo fueron toda la guerra generales paladines del PCE y su contrarrevolución.
Las bases comunistas del PCE se opusieron heróicamente al golpe de Casado pero pasados los días la dirección del PCE les traicionó abandonándolos y callando.

- Las Brigadas Internacionalis estaban formadas por heróicos obreros manipulados por los perversos designios de Stalin.

- La concepción anarquista de la revolución es absurda, sí. Siempre lo ha sido. Los obreros de la CNT fueron ingenuos en más de una ocasión pero la revolución en Catalunya fue admirable, no solo en el campo, también en la ciudad.

- 70 años más tarde el PCE no reconoce sus crímenes y su responsabilidad.

- ¿La URSS entrega armas modernas a la República? JAJJAJAJAJA. Conocidos son episodios de los soldados republicanos que se preguntaban qué coño era ese águila zarista en la culata de sus fusiles.

Un saludo.

ventanas del falcon dijo...

Oye, Rafa,

¿Y cuál es tu opinión sobre las 2 alas (o 3) del PSOE durante la guerra civil?

Supongo que te posicionas, como lo hizo el PCE, junto a la parte más de derechas, la de Indalecio Prieto, que junto a los republicanos de Azaña y el PCE hicieron piña en contra de los revolucionarios.

Yo, reconociendo alguna inconsecuencia que otra suya, me situo con el ala izquierda de Largo Caballero.
Hay que ver cómo le puteasteis los comunatas, jeje.
Supongo que opinarás que era un exaltado.

Un saludo

rafa hortaleza dijo...

aaaaaaaaaah así que los blindados, ametralladoras, Mosas y Chatos no eran armas modernas?... lo que hay que leer...

ventanas del falcon dijo...

A ver, no sólo el armamento NO era moderno sino que además el intercambio del oro por armas que apañó Negrín (el entonces Ministro de hacienda, siendo Largo Caballero Presidente) fue equitativo. La URSS salió ganando. Para la URSS la guerra española fue un negocio.

El PCE tomó buena nota de este mérito que hizo Negrín y luego lo encumbró hasta presidente en Junio de 1937.

FRANESCO dijo...

Qué cosas escribes, amigo... O sea, que con la columna de la muerte atravesando Andalucía, Extremadura y Toledo; con los italianos ametrallando Málaga y los fascistas matando a Lorca en Granada; con los milicianos burlados en Asturias y León; y con los vascos cayendo ante la Lutwafe, requetés y los soldados de Mola; con un Madrid sitiado y sin comida, bombardeado a diario desde Garabitas; lo importante era una revolución gestada en Barcelona, no? A 500 kilómetros de donde otros se jugaban la vida, no ninguna revolución...

En fin, así nos fue.

ventanas del falcon dijo...

A Franesco:

Te emito a los comentarios anteriores, máas que nada por no repetir. Sólo apostillo que no se podía ganar la guerra sin hacer la revolución.

Te equivocas al contraponer la prioridad de la guerra frente a la revolución, como postulaban el bloque burgués-estalinista, a la simultaneidad de la guerra y la revolución, tesis del bloque revolucionario de cenetistas, socialistas de izquierdas y poumistas.

La solución es la tesis de la Guerra revolucionaria de un ejército rojo centralizado que defendiese las conquistas del 19 de julio, única forma en la que la clase obrera estaría motivada para luchar contra los nacionales.

Los obreros del campo y la ciudad luchaban contra los franquistas en defensa de una vida digna sin opresión, y no por volver a un régimen burgués, democrático pero igual de capitalista que el autoritario que impondrían los nacionales.

FRANESCO dijo...

Si me he leído lo que llamas "tesis". Yo es que hablo de hechos. Porque no, la clase obrera no luchaba por ninguna revolución (sí es cierto que algunos lidercillos, por cierto malos, lo hicieron), sino por su supervivencia. Al menos, donde se pegaban tiros o te los pegaban. En la retaguardia, calentitos en los cafés o en los edificios oficiales incautados, sí se estaba en el politiqueo. Pero quienes necesitaban ganar una guerra que no habían provocado estaban a lo que había que estar, no a la propaganda mala.

Por cierto: flaco favor le haces a la credibilidad del mensaje antiesperancista, tan necesario, con opiniones tan sesgadas. Ni Pío Moa.

ventanas del falcon dijo...

Tu ignorancia en el tema es supina. La clase obrera paró el golpe militar del 18 de julio mediante una revolución obrera que triunfó en las zonas donde los franquistas no habían triunfado. Por lo tanto la clase obrera sí luchó por una revolución. Primera mentira de tu comentario.

No sólo en la retaguardia, sino también en la vanguardia, en las trincheras, se dieron experiencias revolucionarias (el Frente de Aragón es el ejemplo más claro, auqnue no es único). Segunda falacia de tu comentario.

Las fuerzas políticas que apoyaban una revolución (más o menos consecuentemente) eran la izquierda del PSOE largocaballerista, el anarcosindicalismo de la CNT-FAI y el marxismo antiestalinista del POUM. En la zona republicana hubo otras fuerzas que lucharon por dar marcha atrás a las conquistas revolucionarias del 19-J: la derecha del PSOE (Prieto,Besteiro, los comunistas estalinistas del PCE y los partidos republicanos azañistas venimos a menos
(estas fuerzas tuvieron un papel reaccionario en un periodo revolucionario, como la revolución y guerra civil española, a los que tú apoyas en este debate)

ventanas del falcon dijo...

El mensaje anterior iba dirigido a Franesco

ventanas del falcon dijo...

Por cierto, otro para Franesco:

El error más grave que debe hacerse en política es confundir las etapas: Confundes una etapa de acumulación de fuerzas en la que es necesaria la táctica del Frente único de las izquierdas contra la derecha gobernante (p.ej en el Madrid actual con Aguirre para cambiar la correlación de fuerzas hacia la izquierda) con otra etapa revolucionaria (la de los años 30) en la que la necesaria unidad por la revolución y contra la reacción franquista estaba siendo rota por fuerzas que jugaron un papel no sólo reformismta, sino reaccionario.

Te digo esto a propósito de tu frase "flaco favor le haces a la credibilidad del mensaje antiesperancista, tan necesario, con opiniones tan sesgadas. Ni Pío Moa." Por el que, deduzco, que estás de acuerdo con los posts de este blog "antiderecha proizquierda". No estás de acuerdo, en cambio, con los que se habla de historia porque comentes el error de trasladar la situación actual a la de una etapa revolucionaria.

Por cierto, considero un insulto el compararme con el fascista Pío Moa.

FRANESCO dijo...

Llevás razón en cuanto a la comparación, excesiva, con Pío Moa, cuyo mensaje en absoluto tiene que ver con el tuyo...

Te pido disculpas en ese sentido, porque lo que pretendía era sólo dejar claro que retuerces los argumentos, extrapolando cuestiones reales que te sirven para hacer conjeturas sacadas de contexto. Y para hacerlo no era necesario usar el nombre de semejante sujeto. Lo siento.

En cuanto al fondo de la cuestión, te aseguro que mi ignorancia en el tema no es supina. De hecho, dudo de que si has leído tantos libros sobre la Guerra Civil como yo los hayas comprendido. Nada de lo que afirmas se corresponde con los hechos que reflejan los artículos de prensa de la época, las revisiones historiográficas posteriores, o los escritos de los protagonistas de uno y otro bando. Simplemente, creo que por una cuestión de defensa de una idea, coges el rábano por las hojas.

Claro que aquella época fue una época revolucionaria, pero había más de dos modelos como tú afirmas. Yo hablaría de tres: democracia burguesa, fascismo y comunismo. Porque el libertarismo al que tú concedes tanta importancia no dejó de ser una nimiedad. Y es chocante que a Largo Caballero lo metas en ese grupo sólo porque la derecha usase para´combatirlo aquello del "Lenin español". ¿Largo Caballero, un Lenin? Por favor... Si fue el ministro más socialdemocráta que ha existido, como dejan claras sus disposiciones en material laboral y su labor de 30 años en el Instituto de Reformas Sociales, magnífica.

Lo que veo es que quien no comprende la dialéctica de la época eres tú, porque la mayor parte de las soflamas de una y otra parte eran eso. Esto es, que si hoy escuchásemos a un líder político soltar por su boca lo que decían aquellos en los mítines, sí hablaríamos de revolucionarios; porque en aquellos tiempos, se trataba de una forma de hablar.

ventanas del falcon dijo...

Franesco:
Tu último comentario carece de argumentos válidos, bueno, de argumentos en general. Un argumento no puede ser "He leido muchos libros". Sí, has leido los libros sobre la guerra civil que se venden en el Corte Inglés.

Te remito a la sección de links de HISTORIA que aparece en la columna derecha de mi blog. Ese es mi bibliografía, además de haberme leído también los que tú lees del Corte Inglés (es una manera de hablar, es decir los de la historiografía oficial).

En los libros de los autores que te indico podrás ver que otros narran también hechos. Así que no es válido decir que lo que escribo "no se corresponde con los hechos que reflejan los artículos de prensa de la época, las revisiones historiográficas posteriores, o los escritos de los protagonistas".

FRANESCO dijo...

VENTANAS: Al principio pensaba que no había sabido explicarme; luego he comprendido que eres tú quien no quiere entender, porque ya tienes una idea prefijada… Tú sabrás. Porque no he dicho que haya leído muchos libros, como afirmas, sino que sí TÚ “has leído tantos libros sobre la Guerra Civil como yo”, lo cual es posible, DUDO DE QUE LOS HAYAS COMPRENDIDO. Pero ha sido al revisar la lista añadida que aportas cuando he comprendido que igual que hay gente de un solo libro, hay que gente de muchos libros de una misma idea, como parece ser tu caso, lo cual no te recomiendo.

¿Libros de El Corte Inglés? Algunos, claro, como no dudo que habrás repasado tú… Thomas, Preston y Jackson, para empezar, además del ínclito Payne; una vez empieza a interesarte el tema pasas a los fascistas, como Venero y su “1936”, para entender la otra parte, como alguno de generales victoriosos que sirven para ver cómo contaron su parte; luego empiezas a visitar la Cuesta de Moyano (te la recomiendo) y algunas librerías de lance, y encuentras “Los vencedores de Negrín” (magnífico) de Edmundo Domínguez, Comisario Político del Ejército del Centro; tampoco dejas de ver la visión realista, reconocedora de lo que han hecho mal, de Zugazagoitia en su “Guerra y vicisitudes…”, o la explicación del General Vicente Rojo en “Así fue la defensa de Madrid”. También me interesó Largo Caballero, en especial “Mis recuerdos” y “Escritos de la República”. Pero los que más me gustan porque se ajustan a la realidad son los de crónicas periodísticas de la guerra, escritos antes de acabar la contienda, porque no tratan de justificar la derrota y culpar a los demás de lo que sucedió, sino que cuentan lo que ven y pueden publicar, que era casi todo siempre que no dieran nombres. Hay uno muy bueno de un embajador noruego pronazi del que ahora no recuerdo el título; y te recomiendo “La defensa de Madrid”, del periodista Geoffrey Cox, publicado en 1937 y reeditado hace cinco años.

Aunque sí cualquiera quiere comprender por qué se perdió la Guerra Civil, basta con leer los “Diarios de Guerra” y “La velada en Benicarló” de Manuel Azaña… Es indignante saber que mientras decenas de miles de compatriotas se dejaban la vida en las trincheras el máximo jefe de la causa que defendían estaba dedicado a escribir novelitas, igual que siempre dispuesto a transportar los cuadros del Museo del Prado… Mira como a Franco no le dio por escribir, más que “Cuadernos de Campaña”, al menos hasta ganar la guerra… Luego si jugó a aquello de “Raza”, como antes había hecho con “Diario de una bandera”, por cierto infame…

Una curiosidad: “Las causas de la derrota de la República Española”, de un tal Stoyán Mínev “”Stepánov” o “Moreno”), delegado en España de la Komintern entre 1937 y 1939. Probablemente es falso hasta su nombre y hasta es posible que el autor fuera el propio Orlov, pero sirve para saber cómo mentían los soviéticos y culpaban de todo a los troskistas como agentes de la Gestapo, propaganda que por supuesto nunca he creído, como tampoco me creo la versión contraria… Simplemente, había una (mini) guerra interna en el marxismo. Y digo “mini” porque Stalin no tuvo muchos problemas para purgarla.

(SIGUE)

FRANESCO dijo...

Citadas algunas de mis lecturas, no dejaré de comentar las tuyas (las que apuntas), algunas buenas y otras no tanto…

Pierre Broué & Emile Témine. “La revolución y la guerra de España”. La mejor de todas las que citas, la había leído por recomendación de un profesor cuyo nombre te hará gracia: Jorge Verstrynge…. Creo que es lo mejor que aproveché en sus clases, además de servirme para darme cuenta de qué los extremos son tan coincidentes que ambos (ultraderecha y ultraizquierda) pueden verse en las mismas personas a lo largo de una misma vida…

Sobre la obra de Burnett Bolloten, como la de su seguidor Stanley G. Payne, también la conozco (es decir, la he leído: "The Grand Camouflage" y "The Spanish Revolution", compradas y luego revendidas en la Cuesta de Moyano; no así su último recopilatorio, porque con las dos obras anteriores me hice una idea de lo que defendía. Una obra que, como no podía ser de otro modo dado lo que sostiene, ha sido aprovechada por la reacción para afirmar que acabar con la República fue beneficioso debido a lo que se había convertido. En realidad, exponente claro del británico que se va a EE.UU. y se dedica a agradar a sus nuevos compatriotas con el mensaje anticomunista. No se esperaba otra cosa, por supuesto, en época de la caza de brujas del sin par Hoover…

Su caso resulta casi idéntico al de Hemingway y su “Por quién doblan las campanas”, que tanto daño hizo a la imagen de la lucha republicana con la escena de la matanza en la iglesia, que ha permitido a las democracias occidentales (EE.UU., Francia y Reino Unido, principalmente) justificarse por su connivencia con Franco merced al Comité de No Intervención…

Sobre la obra de Munis, no la conozco y sólo sé de él que toda su vida fue troskista pese a que durante la Guerra Civil se afilió, un tiempo, al PSOE. Quizás te extrañe que fuese perseguido, pero a mí no, dado que el psicópata Stalin hizo la guerra que más le convenía a él, lo cual no es culpa de la República…

Orwell… Homenaje a Cataluña, que también he leído, es bastante peor que “Rebelión en la granja” y “1984”, por supuesto, aunque no deja de parecer otra novela... Y claro que llevaba razón al condenar los manejos de los soviéticos, que hicieron la guerra que les interesaba… Pero de ahí a que la lucha de cuatro gatos se haya pretendido convertir en modelo a seguir para ganar la guerra, como dices… En fin.

Félix Morrow… Otro troskista y estadounidense, que devino en sionista y a quien parece no volvió a interesarle la Guerra Civil desde 1938… No lo he leído, y no me han entrado ganas al repasar de qué va su obra.

Sobre Durgan, creo que con decir que se presenta como asesor histórico de la película Tierra y Libertad está casi todo dicho…

Wilebaldo Solano y su biografía de Nin... Ah, que esto va de Andreu Nin. Triste final el de quien fue un luchador, como otros tantos miles... Su fama posterior deriva de que Stalin no aceptaba al POUM y lo asesinaron, engañando los rusos a Negrín o cediendo éste a sus presiones porque eran quienes suministraban armas… Injusto, pero propio de una guerra, ¿o no?

De Gorkin sólo había leído (y creo que es lo mejor que tiene) su obra sobre El asesinato de Trotsky. Ahora he repasado los 4 folios que citas, de un mitin de septiembre de 1936… ¿Y qué aporta la retórica de un mitin a la historia de la Guerra? ¿Saber que había gente del POUM con ideas propias? Es que eso no lo pone nadie en duda… Lo que afirmo es que el POUM fue irrelevante, porque lo fue, y sólo los delirios de Stalin lo han convertido, después, en algo a destacar. Por cierto, por los reaccionarios.

Prometo leer a Pelai Pagès, aunque a la vista del prólogo me ratifico en mi idea de que demasiada gente estudia la historia: regionalizándola… Porque imagino que el autor no se cree eso que escribe acerca de que “Cataluña fue denominada baluarte de la República desde 1931”. Vamos, digo yo.

Saludos.

ventanas del falcon dijo...

(pido disculpas por las tildes, no s´´e qu´´e le pasan)

Franesco:

1. ¿Autores de una sola idea? no s´´olo he leido a Brou´´e, Munis, Felix Morrow, Durgan, Pelai Pag´´es,... por supuesto que he leido a Hugh Thomas, Paul Preston, Grabriel Jackson, Payne, y adem´´as Javier Tussell, Cardona, Fraser, Malefakis, y otros muchos. Y todo lo publicado por la Fundaci´´on Andreu Nin, de la que soy miembro. Te recomiendo su web, el link est´´a en mi blog.

2. Algo que mencionas y no he leido es “Mis recuerdos” de Largo Caballero. Llevo AÑOS busc´´andolo. De todas formas, el libro de Burnett Bolloten se adentra mucho sobre ´´el.

3. El problema de nuestras divergencias es que, seg´´un deduzco eres un "negrinista" cerrado y sin cintura, adem´´as de un prepotende bloguero, jeje, con un tono de mierda. Acepto las disculpas por el desliz de compararme con P´´io Moa. Podr´´ias disculparte pidiendo mi cooptaci´´on a Las Ideas, jeje.

4. Rechazo tu afirmaci´´on de que Stanley G. Payne sea un seguidor de Burnett Bolloten!! La historiograf´´ia de derechas siempre ha utilizado a los autores de izquierdas antiestalinistas para sus intereses. "The Grand Camouflage" y "The Spanish Revolution", son la antesala de GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (REVOLUCI´´ON Y CONTRARREVOLUCI´´ON) de 1.236 p´´aginas y merece mucho la pena leerlo, est´´a en la Ed.Alianza. Lo puedes encontrar en la Casa del Libro, FNAC,... Una pena que Bolloten muriese en el 89 a unos años de la apertura de los archivos de la URSS.

FRANESCO dijo...

Es verdad: Tussell, Cardona, Malefakis, Aróstegui, Casanova... También han caído, claro. Imagene que no dejaste pasar "La columna de la muerte", que incluye la matanza de Badajoz. ¡Tremebundo y clarificador de lo que había enfrente!

Si quieres leer MIS RECUERDOS, puedes hacerlo en la Fundación Largo Caballero, cuya directora es una compañera de agrupación. Yo lo usé para un libro sobre Pablo Iglesias y Paco Largo (así lo llamaban al principio) que estoy escribiendo, de su primera etapa en política institucional como concejales del Ayuntamiento de Madrid.

Por mi parte, trataré de leer la última obra de Bolloten, además de la de Pagès, claro.

Y no, no soy negrinista... Vamos, no a ultranza. Simplemente creo que cuando él presidió el Consejo de Ministros media guerra estaba perdida y que, efectivamente, trató de resistir hasta que estallara el conflicto mundial, algo que a la República quizás no le hubiese permitido ganarle la guerra a Franco, pero sí que una vez terminada la II Guerra Mundial no se hubiera convertido en Dictador.

¿Las Ideas? Tengo poca mano, pero sé que siempre se toman las decisiones de forma colectiva, así que lo que puedes hacer es seguir con el blog y ganarte la atención de sus miembros, poco a poco.

Saludos, compañero.

ventanas del falcon dijo...

1. Discrepo contigo respecto a Negrín y sobre que "media guerra estaba perdida" cuando éste llegó al poder.

Cuando Negrín subió al poder, consecuencia de la salida de Paco Largo tras las jornadas de mayo, la revolución (y la guerra, por lo tanto) no estaba perdida. Y prueba de ello es que fue necesaria la represión del gobierno Negrín-Stalin (como muchos historiadores le llamaron) llevada a cabo contra revolucionarios poumistas, trotskistas y cenetistas.

La mayor parte de la culpa la tiene los aliados de Negrín, los comunistas estalinistas (técnicos y consejeros enviados desde la URSS incluidos) que controlaban, en buena medida, el Servicio de Investigación Militar, el Ejército y la policía. Éstos eran los resortes de la represión junto a la NKVD o GPU.

Lo que aceleró la derrota ante los franquistas fue el “Programa de los 13 puntos” de Negrín que acabó con los comités-gobierno, especialmente cruel fue la disolución del Consejo de Aragón a manos de las tropas del estalinista Líster.

Las armas que enviaba la URSS no sólo eran destinadas a combatir al ejército franquista sino que también fueron utilizada contra los opositores del campo republicano.

Aqdemás, Negrín expropió a la clase obrera entregando las tierras y fábricas a sus antiguos propietarios, burgueses y terratenientes.

En suma, el objetivo de Negrín era hacer retroceder la revolución obrera que en el campo y la ciudad había tenido lugar desde el 19 de julio del 36.

2. Me puse en contacto con la Fundación Largo Caballero a propósito de la publicación de las obras de Largo. Me dijeron que MIS RECUERDOS no se vendía por separado del resto de los tomos. El precio se me iba de presupuesto.

3. Lo de Las Ideas era broma.

Marxista dijo...

Me parece lamentable que a estas alturas de la vida sigamos todavía con estos debates.
Yo no he leido demasiados libros sobre la Guerra del 36, que por otra parte me resisto a llamarla civil, dado que existía un gran número de soldados extranjeros, sobre todo en uno de los bandos.
Más bien hay que considerarla como lo que es, el prólogo de la 2ª Guerra Mundial.
Dicho esto, me parece lamentable esos ataques a la realidad histórica en general, y a Negrín y al PCE en particular. Llamar estalinista o burgués-estalinista a Negrín y al PCE es una simpleza y un insulto, de modo que no sé para que han servido tantas lecturas.
1. El pacto germano-soviético hay que entenderlo como lo que es en realidad, no dejarnos manipular por la propaganda capitalista.
La URSS necesitaba ganar tiempo para rearmarse y reorganizar su ejército (teniendo en cuenta la victoria tan costosa que sufrió en Finlandia y que a Hitler le hizo pensar que invadir la URSS era fácil, y lo hubiera sido en ese momento quizá...) Stalin no es el ogro que nos pintan, aunque no digo que fuera un santo, pero ¿quién lo era?
Negrín era un gran estadista y tenía las cosas muy claras, RESISTIR, esa era la única opcion posible. Y no sé si todos, pero determinados historiadores/as coinciden en que era viable aguantar varios meses y enlazar con la 2ª G.M. Si leemos el libro de Joan Garcés "Soberanos e intervenidos", el autor ha analizado documentos desclasificados. El Reino Unido nunca quiso ayudar a la República y si a Franco, pero en caso de que hubiera enlazado la guerra en España con la 2ª G.M. hubieran ayudado a España

Anónimo dijo...

El golpe de Estado de Casado y Besteiro fue una traición, y eso de que los dirigentes del PCE abandonaron a sus militantes es ridículo. Si el ejército popular, donde no sólo había comunistas, perdió la guerra fue esencialmente por dos cosas muy sencillas:
Mayor número de armas proporcionadas por la Alemania nazi y la Italia fascista.
La puntilla fue puesta por la traición de Besteiro y Casado.
Decir ahora que la URSS proporcionó armas tarde (la envió cuando se las pidieron) y que eran obsoletas es de risa, sobre todo si hablamos de aviones como el Polikarpov I-16.
En fin, siempre me ha quedado claro que atacar visceralmente al PCE o a IU favorece a la derecha, y como dicen en Cuba, a la contrarrevolución, ni un tantico así.
Salud.

Anónimo dijo...

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