jueves, 5 de junio de 2008

Esperanza Aguirre y su liberalización de horarios comerciales

Mucha gente cree que la liberalización de horarios del comercio que Esperanza Aguirre quiere para Madrid es positiva para los consumidores, los comerciantes, los trabajadores del sector y para las ciudades en general. Nada más lejos de la realidad:

Contra los consumidores
Debemos tener en cuenta que un mayor servicio horario supone para el propietario del gran o pequeño comercio un incremento de costes fijos, como la luz, y laborales (horas a pagar a los trabajadores) que se trasladarán a los precios de venta al público.

Contra el pequeño comercio madrileño
La liberalización de horarios pone en riesgo a pequeños comercios que cerrarán por no poder competir con los grandes centros comerciales, haciendo también peligrar miles de puestos de trabajo en esos pequeños comercios. Además, introduce elementos de precarización en los trabajadores de los establecimientos que no cierren, y no digamos en los de las grandes superficies.

Contra los trabajadores del sector
Pero, además, la liberalización de los horarios comerciales impide la conciliación de la vida laboral y personal de los trabajadores al invadir todo su tiempo.
Se considera a los trabajadores del sector como meros factores de producción y sujetos de consumo, no como personas con una vida después del trabajo.

Contra una ciudad viva
La ubicación de las grandes superficies, normalmente en la periferia, desarticuladas con respecto a la ciudad viva, inducirá la deslocalización del comercio de barrio o de proximidad, con la consiguiente afectación de la vida en el interior de los núcleos urbanos. Especialmente grave será el perjuicio en aquellos barrios o municipios en que la población está muy envejecida o para aquellas personas que tienen dificultades de movilidad o no disponen de vehículo privado.

Conclusión
La pretendida mejora de la competitividad y la generación de empleo en el sector obedecen al objetivo real de favorecer la obtención de mayores beneficios por parte de las grandes superficies.
Esta medida del Gobierno regional de Esperanza Aguirre agrede a todas las partes afectadas: usuarios, comerciantes, trabajadores del sector y a la ciudad en su conjunto.

No hay comentarios: