sábado, 11 de octubre de 2008

Crisis del Capitalismo de Casino

La crisis financiera mundial debe ser un punto de inflexión y producir un cambio completo en el modo de actuar del mundo financiero. El modelo dominante de capitalismo financiero está cerca del colapso. Este capitalismo, liberado de regulaciones serias desde hace 25 años, especialmente en los EEUU, ha sido utilizado como modelo a seguir por el resto del mundo. Ha dominado a la mayoría mientras que la explotaba para beneficio de una minoría, después de años de exaltación de la privatización, la desregulación y los mercados sin control.

Ahora sus excesos lo han llevado cerca de la ruina, lo que amenaza la economía real. La economía europea vive a la espera de ser golpeada por el tsunami financiero que atraviesa el Atlántico a pesar de la relativa fortaleza de la zona euro. El Gobierno de los EEUU está gastando miles de millones de dólares para salvar a los principales bancos de su propia insensatez; el corte del crédito está estrangulando financieramente la industria al tiempo que los bancos acaparan dinero para protegerse ellos mismos. La recesión asoma amenazadoramente.

Tenemos que ser absolutamente claros. Esta crisis ha sido causada por la avaricia y la imprudencia de Wall Street, Londres y otros centros financieros importantes. Los altos ejecutivos promovieron una enorme especulación, mediante inversiones que ellos sabían que estaban contaminadas. Los perdedores son muchos e incluyen a trabajadores de la industria, empresas de inversión de capitales y todos como contribuyentes a la salvación de los bancos. Los costes del rescate norteamericano son enormes y el compromiso de los bancos centrales de todo el mundo ha sido ya muy importante. Costará años recuperar el dinero, incluso si gestionamos bien el modo de hacerlo, por lo que nuestra capacidad futura de construir y mantener servicios públicos de alta calidad está siendo amenazada.

Por esto debe haber ya un cambio de rumbo. Nunca más debe permitirse que la irresponsabilidad de los bancos, fondos de inversión de riesgo (hedge funds) y otras instituciones financieras puedan acercar a las naciones a la bancarrota. Nunca más debe ser usado el dinero de los contribuyentes para salvar instituciones que continúen pagando enormes salarios y bonus a sus altos ejecutivos. Nunca más puede permitirse que el único objetivo de las empresas sea aumentar el valor de sus acciones, con los bonos de sus directores ligados a dicho valor. No podemos arriesgarnos a la repetición de esta grave irresponsabilidad: el gobierno de la economía desde la avaricia y la negligencia.

Se necesita:

- que las inyecciones de dinero público en las instituciones financieras establezcan la influencia y el control público de las mismas para producir así un cambio fundamental en sus conductas;

- un más estrecho control de la capacidad de las instituciones financiera para apalancar sus operaciones, mediante el reforzamiento de las ratios de los activos sólidos con respecto a los pasivos;

- un nivel efectivo de regulación, internacional y europeo. Esto se necesita por tener el capitalismo financiero un ámbito global que ya trasciende a la mayoría de las naciones individuales. Es necesaria la creación de una Agencia Europea de Calificaciones;

- una acción del gobierno para asegurar que los fondos de inversión inviertan en la economía real, ayudando al desarrollo de tecnologías y empleos verdes y al desarrollo sostenible;

- proporcionar ayuda a los trabajadores afectados, a los propietarios de casas amenazados de desahucio, a los pensionistas amenazados con la pobreza en la “edad de oro”, a los empresarios que buscan inversiones de capital. No es justo que los principales beneficiarios pudieran ser quienes han causado el desastre;

- una respuesta de ámbito europeo a la desaceleración que se está produciendo en la economía real, tanto para prevenir una mayor intensificación de la tormenta financiera como para evitar la vuelta al enfoque de “empobrece a tu vecino”, de la ola de moderación salarial competitiva, como a las reducciones en la protección social de los trabajadores y sus familias;

- es necesario volver a priorizar cuanto antes la política pública hacia los temas del ingreso y la desigualdad salarial. Es la desigualdad y los bajos ingresos salariales de los trabajadores lo que está conduciendo a las familias a endeudarse más, por el uso de las técnicas arriesgadas de los mercados financieros.

Declaración de la Confederación Europea de Sindicatos

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