lunes, 26 de abril de 2010

Contestando a Pío Moa y Esperanza Aguirre sobre el "golpe" de 1934

Ya que los historiadores neofranquistas y Esperanza Aguirre se empeñan en adelantar el inicio de la Guerra Civil a Octubre de 1934, ¿por qué no lo adelantan 2 años más hasta la "Sanjurjada" de agosto del 32, el fallido golpe de estado militar? El objetivo de Moa y Aguirre es justificar el golpe franquista del 36 y echar la culpa de la Guerra Civil a las izquierdas. Por eso cuando le preguntan a Esperanza Aguirre si condena el franquismo contesta preguntando si la izquierda condena el "golpe" de izquierdas de 1934.

LA DERECHA EN 1934: ACABAR CON LA REPÚBLICA
En 1934 las clases pudientes exigieron la entrada de la CEDA en el Gobierno Lerroux con el objetivo de dinamitar la República desde dentro. La derecha corporativa y ultracatólica que representaba la CEDA estaba tan radicalizada como reflejan hechos como que su líder, Gil Robles, había asistido ese mismo año al congreso Nazi alemán y había hecho un intento de acto de exaltación de la patria, al más puro estilo fascista, marchando hacia Madrid desde El Escorial.

LA IZQUIERDA EN 1934: DEFENDER CONQUISTAS SOCIALES
La respuesta de la izquierda ante la perspectiva de un gobierno con ministros de la CEDA fue parar el intento de acabar con la República agitando un proceso revolucionario en Octubre de 1934 que defendiera los intereses de las clases obreras y campesinas. La izquierda se unió para este objetivo legítimo, gracias a lo cual se derrotó finalmente a la coalición derechista Lerroux-Gil Robles, porque, aunque se perdió en Asturias en Octubre del 34, las movilizaciones posteriores y las elecciones de Febrero de 1936 dieron el triunfo a las izquierdas.

AGUIRRE NO CONDENA EL FRANQUISMO
El "golpe de 1934", como lo llama Esperanza Aguirre, fue un intento por defender conquistas obreras, por lo tanto alguien de izquierdas nunca podría condenarlo. En cambio todo demócrata debería condenar el golpe del 18 de Julio de 1936 y la dictadura franquista que duró 40 años , cosa que no hace Esperanza Aguirre. Y como prueba un botón: Aguirre paga a Pío Moa para explicar que Franco "aceptaba la democracia" y su dictadura "no fue fascista"

9 comentarios:

Republicano dijo...

Totalmente de acuerdo. Hay que contraatacar con argumentos de esto tipo. No es posible que la Espe emprenda campañas de est tipo.

Ayer en Intereconomía en el programa ultra España en la memoria estaba Pío Moa y otros dos fascistas echando pestes de la II Repúbica. Era obsceno.

Anónimo dijo...

Tan claro y conciso como siempre. Si algo me gusta de este blog es la capacidad de síntesis, de explicar cosas complejas en pocas palabra. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

La razón moral es de la izquierda. La derecha no respeta la democracia.

sarónico dijo...

Pio Moa ya ha explicado abundantemente las enormes diferencias entre la sanjurjada y el golpe guerracivilista del 34. Y ha explicado también cómo y por qué las izquierdas destruyeron la legalidad republicana en 1934 y en 1936, después de unas elecciones no democráticas (ni siquiera se publicaron los resultados de las votaciones) Lo que pasa es que ustedes le critican sin leerlo , y así no paran de disparatar...

ventanas del falcon dijo...

La diferencia entre la sanjurjada del 32 y la revolución del 34 es que la primera era un alzamiento de una minoría social privilegiada (la iglesia, la burguesía y la casta miitar) que se veía amenazada y la segunda fue una lucha para defender los derechos de una mayoría social, la clase trabajadora

Anónimo dijo...

Pío Moa es un pseudohistoriador que quiere rehabilitar el fascismo. Y Aguirre... en fin...

Manu dijo...

Hay ejercicios de memoria a largo plazo, aquellos que deben retrotraerse al pozo de los tiempos, y otros a corto plazo, como los que nos devuelven escenas que deberían sacarle los colores a los políticos que hoy tildan de "radicales" a unos ciudadanos que sólo piden la recuperación de los huesos de sus difuntos.

El vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, Esteban González Pons, parece que carece de memoria, sea cual sea su alcance: llama extremistas a miles de familiares de víctimas de la represión y a personas comprometidas con los derechos humanos, sin percatarse de que hace tres años eran los simpatizantes de su partido quienes gritaban Zapatero, a prisión.

Los conservadores sacaron a las calles de Madrid a unas 340.000 personas, según cálculos de la Delegación del Gobierno, para protestar contra la política antiterrorista del Gobierno y la prisión atenuada al sanguinario etarra José Ignacio de Juana Chaos, que se había sometido a una huelga de hambre. En aquella manifestación, celebrada el 10 de marzo de 2007, se corearon lemas como Zapatero, ¿quién está detrás del 11-M?, El que ayuda a un asesino es complice de un asesinato, Zapatero, traidor o Zapatero, anticristo.

Al frente de la marcha, el líder conservador, Mariano Rajoy, secundado por significados rostros del PP como María San Gil, Esperanza Aguirre, Alberto Ruiz Gallardón o el propio José María Aznar. Algunos de los presentes llegaron a ondear banderas rojigualdas preconstitucionales y a lucir, brazo en alto, el saludo fascista. El problema de hablar mal del vecino es que, tres años después, las hemerotecas y Google se encargan de sacar a relucir lo que se esconde bajo la alfombra. Y la marcha citada es sólo un ejemplo de las formas de ciertos militantes conservadores, puestas en práctica en otros actos multitudinarios.

Banderas republicanas

Los ciudadanos que el pasado sábado salieron a las calles madrileñas —indignados por el proceso abierto por el Tribunal Supremo al juez Baltasar Garzón por investigar el franquismo— blandieron banderas republicanas, legales hasta que un golpe de Estado llevó a este país a una Guerra Civil, echó por tierra el estado democrático existente y sembró de cadáveres cunetas, tapias y fosas. Y pedían, porque en su derecho están de tener un lugar en el que llorar a los suyos, que sean localizados y se los devuelvan.

González Pons censura a los que clamaron ¡España, mañana, será republicana!, pero respeta que los herederos ideológicos del falangismo y el franquismo desenfunden sus yugos y flechas, proclamen que La lucha continúa y se muestren Orgullosos de nuestra historia (ver fotogalería). Los primeros, "de moderados, nada", aseguró.

"Yo no soy quien para tachar de legal o ilegal una corriente de pensamiento", dijo respecto a La Falange
Respecto a los segundos, que convocaron también el sábado un acto ultraderechista en el que participaron apenas 150 personas, se limitó a decir:

"Yo no soy quien para tachar de legal o ilegal una corriente de pensamiento. Desde luego, no me gusta que haya partidos fascistas, pero lo tolero. Porque en mi condición de demócrata está tolerar desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha", indicó Pons, informa María J. Güemes.

La "corriente de pensamiento" coreó Con nuestros caídos no se juega, Carrillo, muérete o Garzón, masón, vete a prisión. El vicesecretario de Comunicación del PP, en este caso, no tachó de radicales los gritos xenófobos y las peticiones para que el juez de la Audiencia Nacional juzgue a Zapatero. Los exaltados, para él, eran los del No pasarán.

ElSrM dijo...

Tampoco tengo tan claro, a raíz de la lectura de las Memorias del ex Ministro Ansó, que las revoluciones asturiana y catalana de 34 fueran pro Republicanas. ¿No pretendían barrer las instituciones republicanas y avanzar hacia un marxismo leninismo?

Debate que no quita que la Muy Honorable Presidenta Aguirre siempre se olvide el pronunciamiento del 32; ése es el dato relevante. Y el plumero se le ve a la legua.

Los mismos tipos, casi todos, que cometieron traición en el 36, ya lo habían hecho en el 32. Se les había condenado a muerte por traidores y luego se les concedió el indulto. Esos cuatro años de diferencia les dieron para planificar el intento mejor y para conseguir jugar en un tablero geopolítico más favorable, con Italia, Alemania y Portugal a su lado y, sobre todo, con Francia e Inglaterra dando la espalda al Gobierno de España para no adelantar acontecimientos de la guerra europea que los nubarrones en el horizonte ya anunciaban.

Un cordial saludo,

mo dijo...

revisionistas de la historia = falseadores de la historia