miércoles, 26 de mayo de 2010

FMI, cueva de ladrones

El Fondo Monetario Internacional (FMI) presiona más al Gobierno de Zapatero para que adopte medidas económicas "urgentes y decisivas", entre ellas una reforma "radical" del mercado laboral y la reestructuración del sistema bancario. El FMI quiere saltarse la soberanía popular e imponer un brutal ataque neoliberal. Quiere poner en jaque el Estado del bienestar, y, con ello, muchos de los logros alcanzados por el movimiento obrero en décadas de lucha por la defensa de sus derechos e intereses económicos y laborales.

El FMI nos gobierna sin que nadie les haya votado. El FMI quiere un marco de las relaciones laborales que dé plena libertad a los empresarios para despedir y contratar a su antojo, con un abaratamiento del despido, una flexibilización para permitir la aceleración de los despido, y, sobre todo, para fomentar el trabajo precario y establecer nuevos mecanismos que permitan al empresario encontrar las fórmulas necesarias para reducir salarios.

El FMI quiere una consolidación del régimen fiscal: aumentar los impuestos directos e indirectos a las clases trabajadoras, mientras se descarga la presión fiscal sobre empresas y grandes patrimonios con el fin de, supuestamente, fomentar la inversión y permitir así la creación de nuevos puestos de trabajo. Viejas recetas para que los ricos no se lleven su dinero a terceros países en tiempos de crisis, haciendo recaer con ello la recaudación de dinero público casi exclusivamente sobre las espaldas de los trabajadores, desempleados y pensionistas.

1 comentario:

Raúl dijo...

Cóimo los odio.