jueves, 17 de junio de 2010

Es mentira que a los liberados sindicales no les descuentan el día de huelga

Yo no soy liberado sindical. Sí lo son varios compañeros y amigos míos y puedo asegurar que no son vagos y que sus jornadas son más largas que cuando no estaban liberados. Los sindicatos es lo mejor que tiene la clase trabajadora y la gente que se implica en ellos es lo más avanzado de esa clase. Es por ello que la derecha y su caverna mediática está emprendiendo una campaña atroz contra los sindicatos y los liberados sindicales.

Lo último han sido los rumores interesados de que a los delegados y representantes sindicales no se les aplican los mismos descuentos por la huelga que al resto de los trabajadores. Eso es una gran mentira, con todas las letras. Los descuentos a los delegados y permanentes sindicales viene teniendo lugar desde hace años. Este hecho, demostrable a través de las nóminas y documentación, contradice las informaciones dadas por algunos medios de comunicación a través de tertulianos o columnistas.

Hay que acallar los interesados rumores que circulan en estas situaciones y que persiguen, como único objetivo, el desprestigio de las organizaciones sindicales en general y de sus miembros en particular. No os dejéis engañar, los datos están a disposición de cualquier persona o entidad que los solicite, incluso de aquellos que difunden estos rumores en un intento de manipular a la opinión pública.

6 comentarios:

Grândola dijo...

Me alegra leer este post enormemente. Yo fui delegada sindical durante 8 añosd y 3 liberada. Durante el tiempo que fui liberada mi jornada laboral era de 8 de la mañana a 9.30 de la noche y después muchas noches me quedaba hasta las 2-3 de la madrugada haciendo comunicados o estudiando documentación sobre la que se iba a negociar. Era la responsable de Acción Sindical de mi empresa. Si bien los recuerdos que tengo de esa época son maravillosos, un día y tras la negociación de la prórroga del convenio, decidí dejarlo por dos motivos principales. El primero era por las disputas internas que me afectan mucho a nivel personal y el segundo por la imposibilidad de compatibilizar mi vida familiar con la sindical. Me di cuenta de que me estaba perdiendo la infancia de mi hija. Así que, tras hablarlo con los responsables del Sector al que pertenezco y de intentar retenerme, un buen día me volví a mi puesto de trabajo, donde tenía un horario decente, donde tenía un excelente ambiente de trabajo y una carrera profesional que había abandonado. Cuando mis compañeros me preguntan que por qué lo dejé (algo impensable, según ellos, porque se goza de unos privilegios que según ellos no todo el mundo tiene)les digo que me cansé de ser solidaria y que ahora quiero que ellos lo sean por mí, que cojan ellos el testigo. Lo malo es que ninguno quiere. En el por qué no quieren está la clave.

RGAlmazán dijo...

Se ve que hay una clara campaña de desprestigio de los sindicatos. Y naturalmente han cometido errores y no son perfectos, pero sólo faltaba que ahora tuvieran la culpa de la crisis y de todo lo demás. Aquí parece que vale todo, y se olvida que la responsabilidad de la crisis no la tienen ellos. En fin, hay que salir en su defensa como tú has hecho.

Salud y República

Usuaia49 dijo...

Grândola, es cierto lo que dices pero no me negarás que hay sujetos que han convertido la liberación sindical en su modus vivendi. De todo hay.

¿Quién no quiere recoger el testigo y cuales son las causas? pues algunos y algunas lo intentan y no se les permite.

Siempre he defendido que ningún trabajador debería estar liberado más de dos legislaturas pero en mi empresa, una multinacional, algunos no saben ni cual sería su mesa de trabajo si tuvieran que volver; algunos no pisan la empresa desde hace 20 años, ¡veinte años!, sí ya sé "que 20 años no es nada", pero eso es un tango y esto otro una milonga.

Defiendo a los sindicatos, pero le echo en cara su servilismo, su aceptación de subvenciones, su mantenimiento de un status privilegiado para los que son de la cuerda del líder de turno, la hipocresía de algunos delegados sindicales y el desencanto de los trabajadores.

Los sindicatos mayoritarios no son asamblearios sino orgánicos y el aparato no va a permitir que ningún afiliado o grupo de afiliados les cambie el paso.

Salud

Nicolás dijo...

RGAlmazán, no es que parezca que valga todo, es que vale todo. Abrir las ventanas ya no sirve para airear la casa sino para que entre cada vez más el olor pestilente que nos envuelve.

José Antonio Otero dijo...

Aupa la cordura y la honestidad, si señor. Desde Ventanas del Falcon se habla con justicia de la acción sindical.

Anónimo dijo...

Los liberados sindicales son pura escoria que viven de chuparle la sangre a empresarios y trabajadores.