lunes, 26 de julio de 2010

Las dentelladas del PP contra la clase trabajadora

El PP tiene un programa oculto que no desvela para no perder votos de algunos trabajadores confundidos. Las enmiendas del PP a la reforma laboral del gobierno nos revela que quieren prohibir las huelgas que se hacen para mejorar las condiciones de los convenios o para denunciar los incumplimientos empresariales.

Además, el PP quiere reforzar el papel de las ETT incluso en la administración, es decir privatizar desde los ayuntamientos a los servicios administrativos del estado en esta materia. Entre otras lindezas propone nuevas causa de despido por absentismo; la ampliación de hasta cinco contratos por obra y servicio por año; que en empresas con reducción de jornada o en ERE se puedan hacer horas extras; ampliar las subvenciones a los empresarios; el cambio de los ámbitos de la negociación colectiva a marcos más favorables a los empresarios;...

Éste es el verdadero PP. La derecha nunca podrá defender a los trabajadores. Ya lo vemos donde el PP gobierna: Si Zapatero recorta, Aguirre afeita. El PP en el gobierno del estado tramitaría recortes de derechos esenciales contra la clase trabajadora. Que no nos engañen. Contra las políticas de derechas, todos a la huelga general del 19-S.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Zapatero ha hecho recortes criticables. Pero el PP, si sube al poder, acabará con todos nosotros como margaret Thatcher en inglaterra en los ochenta.

No a la derecha

usnavy dijo...

A ver si alguien lo entiende: cuando un trabajador está en el paro, ya no tiene derechos laborales. Cuando un gobierno manda al paro a la quinta parte de los trabajadores, no se puede arrogar en adalid de estos.
Si está claro el primer punto, ¿de qué sirve clamar por unos derechos que una quinta parte no puede disfrutar?
Si algo falla, debe cambiarse. Si las leyes existentes (el Estatuto de los Trabajadores, redactado en plena guerra civil por Franco, cáspita) sólo sirven para que las colas del paro se multipliquen, algo no va bien. Si un empresario ante estas leyes sólo tiene como opción cerrar, algo chirria. Parece más bien que el gobierno (por decir algo) y sus palmeros (los sindicatos) estén intersados en resaltar de una posible reforma laboral lo del despido. Nadie habla de qué pasaría si se redujeran las cotizaciones y parte del presupuesto de la Seguridad Social se sufragara vía impuestos. O de hacer más fácil el trabajo a tiempo parcial. Por decir algo, pues cosas hay para hablar.
Y luego vienen las motosierras de Pepiño y radio macuto. De 1996 a 2004 algo pasó para que nadie hablara del coste del despido porque uno se despedía solo. Yo rechazaba que me pusieran fijo porque podía encontrar algo mejor. Ahora, la gente se arrastra por un contratillo y si los ponen fijos, venden su alma. Así son las cosas. Y espérense al invierno de nuestro descontento que viene bramando.

Anónimo dijo...

El PSOE se ha convertido en el mayor enemigo de los trabajadores que seguro se lo van a tener en cuenta en las próximas elecciones tanto generales como autonómicas y municipales. Creo que va a ser la debacle de todos aquellos que todavía no quieren ver lo que es este partido. Las peores épocas económicas de España siempre lo han sido con el PSOE.