domingo, 17 de octubre de 2010

Esperanza Aguirre, la "libertad" y el Área Única Sanitaria

Aguirre dice que quiere "que los madrileños sean libres", se refiere a la libertad para cambiar de médico de atención primaria y de centro de salud con el decreto de área única sanitaria que ha entrado en vigor hace dos días, cosa que, por cierto, ya se podía hacer.

La libertad que no garantiza Esperanza Aguirre es que podamos hacernos una prueba diagnóstica u operarnos en un tiempo razonable. Tampoco garantiza que los médicos de cabecera tengan un tiempo razonable para atendernos.

Con la Ley de "libre elección" de Aguirre cada paciente podrá elegir médico de familia, pediatra, enfermero en atención primaria y hospital. ¿Suena bien? Pues es uno de los mayores engaños. Detrás de ello está las intenciones del PP de Madrid de privatizar la sanidad.

El dinero sigue al paciente. Así, cuando un paciente se mueva de un centro de salud a otro el dinero se va con él y pasa a engrosar el presupuesto del ambulatorio en cuestión. El centro que más "clientes" consiga captar, más recursos tendrá. ¿Qué ocurrirá con los centros menos demandados? ¿Qué pasa si un especialista de renombre o un centro de salud en concreto se ven desbordados de peticiones? ¿Seguirán aceptándolas hasta la saturación?

El resultado es que unos servicios concentrarán buena parte del gasto, en detrimento de los menos eficientes y peor valorados que, si ya están mal valorados y cada vez reciben menos recursos, acabarán cerrando. Eso es lo que quiere Aguirre: cerrar unos centros públicos y masificar otros (también públicos) para que más gente se vaya a los privados. Éste es el principio que rige el anteproyecto del ley de libre elección de Esperanza Aguirre.

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