Ya no es hora de pensar si Trinidad Jiménez hubiera sido mejor candidata que Tomás Gómez para el PSOE o si Inés Sabanés hubiera sido mejor que Gregorio Gordo para IU. La cuestión es que la izquierda madrileña tiene a Tomás Gómez y a Gregorio Gordo como candidatos para el 22 de mayo de 2011.
De lo que es hora es de darse cuenta de que el PSOE no puede echar sólo a la derecha radical del PP de Esperanza Aguirre. IU sola tampoco puede. Los votos de ambas izquierdas deben sumarse para echar a esta despótica lideres.a. que favorece a los de su clase social con políticas en contra de los servicios públicos y a favor de la sanidad y educación con ánimo de lucro (léase, privada), que da tratos de favor en materia de fiscalidad a las clases adineradas y especuladoras y que usa los medios de comunicación públicos, como sus órganos de propaganda.
Estoy de acuerdo con la frase de que A ESPERANZA AGUIRRE LE VOTAN SÓLO LOS RICOS Y LOS IGNORANTES. Pero lo que hay que hacer es sacar de la ignorancia a tanto madrileños que votan en contra de sus propios intereses y movilizarse con ellos. Para hacerlo la izquierda, PSOE e IU, debe ampliar cada cual su espacio entre los madrileños haciendo un análisis correcto de la realidad para así poder aplicar una táctica correcta que sume y derrote al PP.
Si la izquierda no moviliza con una buena táctica todo apunta a que para las elecciones autonómicas y municipales madrileñas del 22 de Mayo de 2011:
A) el PP aguanta aunque puede perder la mayoría absoluta.
B) el PSM-PSOE aún no levanta cabeza. El peso del decretazo de Zapatero juega en su contra. La abstención de izquierdas aumenta.
C) IU no capitaliza el descontento, aguantando en retirada, lo cual puede dejar a IU fuera de ayuntamientos a los que llegaron en su día raspando el 5%.
D) UPyD avanza y puede ser la tercera fuerza política (o sea IU, la cuarta) salvando a Aguirre.
Simplificando: la abstención capitaliza el desencanto por la izquierda y UPyD gana el que sale por la derecha.
Cambios en la izquierda: Frente Único contra Esperanza Aguirre
Si no se producen serios y contundentes cambios que sólo pueden venir de una movilización que continúe la lucha de la Huelga General y que empalme con la defensa de la Educación y Sanidad públicas, se podría hablar de que la derecha en Madrid puede volver a ganar en 2011.
El verdadero revulsivo, el único posible, aquello capaz de darle de verdad la vuelta a la cosas, animar la movilización y colocar a la izquierda madrileña, a toda, en mejor situación serían serios saltos en la UNIDAD:
Unidad en la calle de acción y vinculación con ella, unidad en listas en aquellos ayuntamientos pequeños donde fuera necesario para desbancar a la derecha y cerrarle el paso al populismo de UPyD. Unidad a todos los niveles alrededor de principios básicos y simples sobre sanidad, educación, servicios públicos, crecimiento, modelo de comunidad, etc. Ello giraría toda la situación hacia la izquierda y ayudaría a romper el aislamiento de la más consecuente, abriría puertas.
Pero ¿está madura esta posibilidad? Objetivamente sí, subjetivamente, no. Cambiar lo segundo depende de serios empujes de la lucha que forzarán los cambios necesarios pero no toda la izquierda lo comparte, ni apuesta por ella.
La clave para la izquierda: anteponer lo que une a lo que separaPSOE e IU deben retejer lazos con los movimientos sociales, construir y ampliar su base para así, apuntando hacia la izquierda y desde la calle, crecer y preparar condiciones para pasar del “defensismo” a la ofensiva por nuevos derechos y por la afirmación de los de siempre contra el neoliberalismo y sus planes.
IU, especialmente el PCE, espera que se confirme a los ojos de todo el mundo “la naturaleza traidora de la socialdemocracia”. Se vuelve casi sin matices a los mismos tics que se usaron contra el felipismo. Se espera que la decepción en Zapatero acabe llenando las urnas de votos. Es un táctica errónea.
En los 90 el PP sacó el verdadero rédito al desgaste felipista e IU cosechó primero unos pocos votos más, pero luego crisis, escisiones y, finalmente, una pérdida de apoyos que nos aisló y profundizó una crisis que sigue amenazándo con más división.
También es erróneo pensar que el giro a la derecha de Zapatero dará fuerza a la izquierda por sí sola, sin más movilización en lo concreto, en lo madrileño. Más bien la izquierda se desorganizará y desanimará a la izquierda dando alas a la derecha. La solución hoy es crear movimiento en torno a la lucha contra todo lo que hace Esperanza Aguirre y a favor de ampliar derechos.
Tomas Gómez, Gregorio Gordo, no desperdiciéis la oportunidad.