viernes, 25 de marzo de 2011

Esperanza Aguirre ataca a la Complutense por ser una universidad pública


El Gobierno regional de Esperanza Aguirre debería poner fin a la injerencia en la Universidad Complutense de Madrid y respetar la autonomía universitaria, para resolver los conflictos que se están produciendo en esa universidad.

En relación a la irrupción de un grupo de jóvenes en la capilla del campus de Somosaguas, la actitud del Gobierno de Aguirre debería ser de colaboración y no de echar leña a los incendios existentes.

El conflicto desatado por la existencia de capillas dentro de las facultades de la Complutense debería solucionarse con un debate en sus propios órganos de gobierno sobre los convenios con la Iglesia y la injusta presencia de las capillas abiertas al culto en el seno de las facultades.

Aguirre y Granados vs la UCM
El Gobierno regional es el responsable de las dificultades en las universidades madrileñas, ya que las transferencias económicas de la Comunidad a esa universidad se han reducido en esta legislatura en un 20%, es decir, una quinta parte menos. Esta reducción ha colocado al gobierno de la Universidad Complutense en una situación delicada a causa de la falta de recursos.

Además, hay también que denunciar a Francisco Granados por atacar a la calidad y a excelencia de Universidad Complutense, algo que demuestra su ignorancia, porque no se lee ni los informes oficiales de la Comunidad, como son los informes del Consejo Económico y Social, que dicen que la calidad y la excelencia de la Complutense gozan de buena salud.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El saber a la universidad y la superstición religiosa a las iglesias!!!

Sergi dijo...

Claro, odia la pública.

María Pérez dijo...

como muy bien exponéis en este blog, lo público es algo maligno para el ultraliberalismo de la derechona neoconservadora Aguirre.
No os extrañe que no quede nada público si gana las próximas elecciones.