martes, 12 de julio de 2011

Esperanza Aguirre quiere que fundaciones privadas den clase en la escuela pública

  El Gobierno madrileño de Esperanza Aguirre parece que planea una inminente privatización del personal interino en Educación. Lo quiere hacer mediante la fundación privada Empieza por educar. Es una nueva forma de privatización para no contratar interinos.

Este año se ha implantado un experiencia piloto en el en el IES Villarejo. Leed lo que comenta un profesor afectado de ese centro. Está extraído del Foro de Educación del Sur de Madrid.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues si. Pero el problema de los interinos va más allá. Y tiene que ver con el sistema de la función pública. Hasta ahora, la única forma de asegurarse un trabajo estable en la educación pública era conseguir una plaza de funcionario. Y nadie, ni sindicatos ni funcionarios ha defendido nunca otra cosa. Es más, los pocos que nos hemos atrevido a exigir estabilidad y los derechos normales de cualquier trabajador hemos sido ninguneados, cuando no claramente represaliados. Y durante estos años ha habido muchos interinos muy valiosos que se han ido al paro, porque los tribunales de oposición, formados por "compañeros" funcionarios así lo han decretado. Sin sentir la menor solidaridad ni el menor remordimiento de conciencia. Y ahora, de repente, se "preocupan" porque "van a despedir a interinos". !Venga ya¡ Lo que realmente os preocupa es que se profundice en la privatización. Pero no porque os importe el servicio público como tal. Lo que teméis es que os aumenten las horas y las ratios. Y que desaparezcan los pringaos de los interinos. Los que os hacían los trabajos que vosotros no queríais, los que os cubrían perfectamente todas las bajas que se os antojaban... Incluso que llegue a desaparecer el sistema de oposiciones para el acceso al trabajo de profesor en el sector público. Por supuesto eso os privaría del dinerillo extra que ganáis formando los tribunales, dando clase en academias de oposición y vendiendo temarios a precio de oro. También os quitaría poder. Yo no os envidio ni desearía formar parte de uno de esos siniestros tribunales. Pero se que para más de uno torturar impunemente a un ser indefenso (y verle temblar de miedo ante la perspectiva de perder su contrato basura y humillarse y estar dispuesto a todo para conservarlo) es uno de los más grandes y refinados placeres que existen. Sin embargo, se que ésto no es lo principal. Lo peor es que veis en peligro vuestro chollo de funcionarios vitalicios, sino para vosotros sí para vuestros hijos, parejas y demás, a los que pensabais seguir enchufando ilimitadamente. Le habéis visto las orejas al lobo. Y, lógicamente, queréis evitarlo. Pero como está feo decir la verdad, os permitís el cinismo de adornarlo como siempre con bonitos tópicos supuestamente progresistas y solidarios. Y como no queréis molestias ni problemas habéis pensado en los que siempre os han hecho el trabajo sucio: los pringaos de los interinos. Pero ¿de que vais? De verdad os habéis creído vuestra propia mentira de que sois una raza superior y que por ello tenéis más derechos que los demás? Y lo que es aún peor ¿De verdad os creéis que los "que no han aprobado una oposición" son realmente tan infrahumanos, tan carentes razonamiento y capacidad crítica? O sea, que vamos a boicotear la visita del papa, con lo que ello representa, y además, de paso, defender vuestros privilegios aprovechando el tirón mediático. Y encima en pelotas, para más recochineo. Id vosotros, los funcionarios, la raza superior, la casta privilegiada, los únicos que tenéis asegurado el derecho constitucional al trabajo estable. Vosotros que puede decirse que sois los únicos ciudadanos de pleno derecho en España. Y si además denunciáis vuestro sistema de privilegios medievales y renunciáis a él y exigís la readmisión de todos los interinos despedidos (por vostros) y el pleno empleo con estabilidad y derechos para todos los ciudadanos, sean o no funcionarios, os garantizo que en la próxima convocatoria estaré a vuestro lado. Mientras tanto, si consiguiera reunir los arrestos que tuve de joven y recuperar algo del espíritu combativo que tuvo mi generación, lo usaría no para dejarme manipular una vez más por vosotros sino para decíroslo a la cara ante uno de vuestros asquerosos tribunales y para pedirles a todos los interinos y a todos los ciudadanos en general que hicieran lo mismo.