martes, 8 de noviembre de 2011

Aguirre-Figar pide los nombres de los profesores que voten en contra de las PGA. (SI PASA EN TU CENTRO, DENÚNCIALO, ES ANTICONSTITUCIONAL)

    Con las instrucciones de inicio de curso y el recorte de plantillas que impuso el gobierno regional del PP de Esperanza Aguirre, los centros educativos se enfrentan a la imposibilidad de organizarse dando respuesta a todas las necesidades del alumnado y de funcionamiento con menos plantilla. Una de las acciones que se han planteado como respuesta es el rechazo a la PGA. Una gran mayoría de claustros han asumido esta iniciativa y están rechazando la PGA.

La Consejería de Educación, que preside Lucía Figar, ante esta situación, ha dado instrucciones verbales a la Inspección para que presionen a los Equipos Directivos de los Centros en dos sentidos:
1. Que se vuelvan a convocar los claustros.
2. Que se recoja en el acta de manera nominal la posición del profesorado que vota en contra con las motivaciones. Es decir, que figuren "con nombre y apellidos" cada profesor o profesora que se oponga a la aprobación así como sus argumentos.

Esta actuación no se corresponde a derecho. Las votaciones sobre cualquier punto del orden del día pueden hacerse a mano alzada o secreta según decida el propio claustro. Es preciso, recordar que según la normativa vigente en España siempre que una persona lo solicite la votación deberá ser secreta.

Sea como sea el método de votación, en ningún caso pueden tomar nota de las votaciones. Si el inspector presiona para que se actué contra la normativa vigente y los equipos directivos se hacen eco, DENÚNCIALO por desviación de poder.

1 comentario:

Esperanza Escribano Claramunt dijo...

Gracias por la información. Mi madre es profesora y es verdad que están recibiendo presiones y a los profesores que no están de acuerdo con las directrices de esperanza Aguirre no se les han concedido interinos para sus asignaturas y se les ha dado los peores horarios. De todas formas, esto es una consecuencia también de que los directores de institutos públicos se estén eligiendo a dedo, que es una de las primeras cosas que se deberían cambiar.