Lucía Figar, la Consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, ha respondido enrabietada a las fundadas críticas a los regresivos y antisociales presupuestos educativos. La Consejera ha mandado a diversas instituciones educativas, una comunicación denominada "Información sobre el presupuesto 2011", plagada de mentiras y medias verdades. Habría que decir que:
1º. Lucía Figar echa la culpa a Zapatero de los recortes del 5% en los sueldos de los empleados públicos. Lo que pasa en el Presupuesto de una Consejería de Madrid es responsabilidad de su Consejera y del Gobierno de Esperanza Aguirre en su conjunto. Seamos justos: Zapatero ha recortado, pero Esperanza Aguirre ha afeitado.
2º. Estos son los segundos presupuestos en los que se recortan los fondos y, lo que es peor, se lleva a cabo una distribución de la financiación menos equitativa. Se aprueban desgravaciones fiscales por gastos educativos, se incrementan las becas y fondos destinados a facilitar, por ejemplo, el transporte escolar
a centros privados.
Se incrementan en un 4,3% el número de unidades concertadas, hasta las 14.553, sin importar aquí la crisis económica, ni la reducción del déficit público.
En cambio se reducen en un 77% los fondos para Formación del Profesorado, las inversiones en un 9,8%, los alumnos de compensación educativa en un 31%, el nº de alumnos de Aulas de Enlace en un 51%, las ayudas individuales a la formación en un 71,5%, los profesores beneficiados del plan de formación en un 33,3%, y si bien sube un 13,4% los fondos del programa de Bilingüismo, el nº de alumnos en ese programa se incrementa en un 40%.
3º. Todo esto se lleva a cabo en un contexto de incremento de la población escolarizable y de la población escolarizada; de mayor demanda de las enseñanzas con mayor empleabilidad o desarrollo personal, como las de los Centros de Personas Adultas, los ciclos de FP de Grado Medio y Superior, los PCPI, etc.… La Consejería no atiende estas peticiones y reduce el número de centros que ofrecen el Bachillerato Nocturno (también más demandado).
Conclusión: El presupuesto para educación en la Comunidad de Madrid supone un nuevo ataque a la enseñanza pública, mientras priman las inversiones en la privada concertada.