martes 17 de enero de 2012

La Marea Amarilla se une a la Marea Verde y la Marea Blanca (Tsunami por lo público)

    La marea se hace multicolor y aspira a convertirse en un tsunami en defensa de lo público. A los trabajadores docentes y sanitarios se le unen los de las bibliotecas. Los bibliotecarios están dispuestos a comenzar la “marea amarilla”. Amarilla como las camisetas que acaba de anunciar la Plataforma contra el Préstamo de Pago.

Hay mucho donde reivindicar en este sector de las bibliotecas, y no sólo contra la ley escoba que agrede a todos los trabajadores del sector público, sino también contra medidas como las que el Gobierno regional del PP de Esperanza Aguirre está lanzando. La última es que las bibliotecas, que otros años en épocas de exámenes abrían las 24 horas del día, van a reducir su horario hasta la 1 de la madrugada.

Esperanza Aguirre redujo hace 2 años el número de bibliotecas abiertas, luego recortó las actividades de las que quedan abiertas. Este es el servicio que ofrece el neoliberalismo extremo. La derecha desprecia la función social de las bibliotecas. ¿Acaso teme que la gente se instruya, estudie y piense críticamente en esas bibliotecas?

Por su parte el Ayuntamiento de Madrid encontró una empresa privada que se hizo cargo de los talleres que se ofrecen de forma gratuita en las bibliotecas públicas municipales. En la Comunidad de Madrid el dinero para actividades en las bibliotecas se reduce en más de un 50 % y por lo tanto los talleres, clubes de lectura, cuentacuentos,… van a ver reducidas su frecuencia o bien se va a eliminar por completo.

La biblioteca pública debe actuar como elemento compensador frente a las crecientes situaciones de carencia económica. Pero al neoliberalismo extremo de Aguirre nunca le ha interesado la cohesión social.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que es un gasto enorme es el sueldo de estos falsos representantes que usurpan y detentan el poder de representarnos

Anónimo dijo...

Buen artículo
Y es que debemos sumar todas las fuerzas posibles frente a los ataques, bárbaros y sin vuelta atrás, que estamos sufriendo: Servicios Públicos, Derechos Laborales...
No solo porque no nos sobran fuerzas, sino por respeto mutuo y voluntad de unidad.