miércoles, 16 de octubre de 2013

La FP de Madrid se adapta al modelo de Eurovegas

    El inicio de curso se realiza con un aumento de alumnado por grupo, 35 por aula, con un incremento de tasas y con una reducción de horas del profesorado dedicadas a la preparación, supervisión y tutorización.

Con la LOMCE se consagrará el antimodelo de FP que el gobierno regional de Madrid viene poniendo en marcha desde hace unos cursos, que se caracteriza por la improvisación y experimentación sin seguimiento ni evaluación efectivas, por la desregulación del currículo y del módulo de prácticas (FCT), por la pérdida de empleo y condiciones de trabajo del profesorado de FP, por la insuficiente conexión entre tipos de oferta de FP, y por la insuficiencia creciente de plazas para el alumnado.

Sus pioneros en Madrid podrán estar orgullosos de ser sus adelantados, pero para los trabajadores y trabajadoras de Madrid es difícil que haya una peor noticia. Precisamente en los momentos en que la FP y la Cualificación Profesional son el elemento central para la búsqueda o mantenimiento del empleo y para el cambio hacia un modelo económico basado no en la especulación sino en la economía productiva, el gobierno regional agrede a la FP y por lo tanto a los/as trabajadores/as, que son sus máximos beneficiarios.

A las agresiones que ya venimos comentando desde hace semanas (como la subida de las tasas en Grado Superior –GS– un 120%, la reducción las horas del profesorado dedicadas a la preparación, supervisión y tutorización precisamente del módulo de prácticas –FCT-, y la congelación de la oferta de plazas para el alumnado, el gobierno regional añade una nueva agresión a la FP, como es ordenar con carácter generalizado y sin planificación alguna que las ratios en los grupos se aumenten hasta 35 alumnos/as por grupo (el fax ha ido llegando a los centros desde este Viernes 4 pasado).

Si a esto le añadimos la reducción notable de los módulos en los que existe la posibilidad de profesorado de apoyo o desdobles para talleres o actividades complejas, nos encontramos con la tormenta perfecta para cargarse la FP en Madrid, tanto por el deterioro de las condiciones de trabajo como por el deterioro de la calidad que se puede prestar así.

Toda esta serie de despropósitos sólo pueden tener por explicación o la ignorancia o el “antimodelo” (o ambas razones), dado que el gobierno regional ha optado por aumentar ratio en lugar de aumentar grupos y oferta de ciclos. Ignorancia porque a nadie que conozca la FP se le escapa que 35 alumnos en un grupo reduce la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, o que un taller de 400m2 con 35 alumnos y un profesor sea algo razonable sino más bien peligroso.

Y el “antimodelo” porque puede ser que el gobierno regional haya decidido que si su modelo económico” es el de “Eurovegas” ¿para qué necesita personal cualificado? Por eso quizá tampoco ha puesto en marcha, al contrario de otras CC.AA, los procesos de acreditación y reconocimientos de competencias profesionales a trabajadores con experiencia laboral en ciertos sectores.